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CARACTERÍSTICAS
DE LA EDUCACIÓN JESUITA:
Asentada en un horizonte de significado Cristiano-Humanista
que afirma la bondad radical del mundo, trata de crear un
sentido de admiración en el desempeño de las capacidades
cognoscitivas, ayuda al desarrollo equilibrado más completo
posible de todos los talentos de cada persona y se preocupa
por la manera en que los estudiantes aprovecharán su formación
dentro de la comunidad humana en el servicio a los demás
capacitándolos para afirmarse positivamente ante las
necesidades del país y de la cultura en que el Colegio está
ubicado.
Por
ser una educación en la libertad y para la libertad, atiende
con cuidado e interés individual la maduración gradual del
intelecto, el afecto y el espíritu de cada estudiante;
infunde una alegría en el aprendizaje y un deseo de aprender
que permanecerá a lo largo de toda la vida y privilegia la
participación activa ayudando a cada alumno a asumir la
responsabilidad de su propia educación.
Comprometida
en el ejercicio de la auténtica libertad, forma en valores,
en actitudes y en capacidad para evaluar criterios; estimula
la reflexión sobre propias experiencias de modo que el alumno
desarrolle un sentido crítico, y ofrece a los estudiantes un
conocimiento plural y amplio del mundo en que vivimos.
Promueve una
fe centrada en la persona histórica de Cristo y, por tanto,
lleva a comprometerse como “hombre y mujer para los demás”,
decidido a poner en práctica sus convicciones y actitudes en
su propia vida, aspirando formar personas plenamente humanas
que aceptan la responsabilidad de promover el desarrollo
humano de los demás, acentúa los valores comunitarios y hace
cuanto está a su alcance para ser accesible a cuantos lo
deseen. Promueve una visión trascendente del mundo frente al
materialismo; una preocupación por los demás frente al egoísmo;
Una cultura de autolimitación frente al consumismo; la
capacidad de indignación y conmiseración frente a la
injusticia social.
Persigue la excelencia humana y
da testimonio de ella en su acción formativa
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